viernes, mayo 25, 2007

Me pregunto si es que al no confesarle mi admiración podré seguir con mi vida amorosa de manera normal.
Ella, la que me hacía suspirar, hoy es una amiga más. Me cuesta no mirarla cuando sonríe, y no puedo hacer más que resignarme a que ella ya tiene su compañero, sentirme felíz por ella, y desear olvidarla y poder así seguir con tranquilidad con mi querida Kathy.
Katherine es preciosa, tan linda que he llegado a pensar que es demasiado para estar conmigo. Claro, no estamos juntos, pero eso no significa que no podamos estarlo más adelante...de hecho, en un futuro cercano...muy cercano.

Un clavo saca a otro clavo, es lo que dicen. Me pregunto si esque será tan cierto eso. Mi amor platónico es hoy una compañera, una amiga más. Pero todos -sí, todos- saben de mi ilusa e incondicional devoción hacia ella. A todos se lo he confesado... excepto a ella. ...

-Llegó mi hermano... mientras pienso en qué decir, de manera de sentirme satisfecho al desahogarme. Pienso, pienso, con mi mano derecha sosteniendo mi mentón, mirada gacha, mirando fijamente mis anteojos a un costado de este teclado... tomo mis lentes, me los pongo,saludo a mi hermano, y me dispongo a seguir escribiendo...-

-Suspiro-... Mi amor paltónico es algo que quizás jamás olvide, pero no logro decidir si debo o no confesarle de una vez por todas esto que guardo por ella. Quizás ya no sea amor lo que siento por ella hoy, cuando la veo sonreír y cuando converso con ella, pero quizás sí lo sea. De una forma u otra, ya sea amor un inconmesurable amor latente, o un dulce recuerdo de la belleza imposible que mis ojos -y mi alma- perciben de ella, una parte de mi cree que debo hallar la ocasión en que de manera natural e incomprometida pueda yo sincerarme definitivamente cin ella, la de diminuta estatura, mi compañera, mi amiga... mi amor platónico.

-De todas formas, vivo de acuerdo a lo que siento cada día...-